Te han propuesto contratar a alguien para ocuparse del edificio y aparece la primera duda: ¿necesita la comunidad un portero o conserje? A primera vista parecen dos nombres para el mismo trabajo, pero elegir una figura u otra puede cambiar la organización del servicio, el coste e incluso determinadas condiciones laborales.
La confusión aumenta porque hoy hay una tercera figura cada vez más habitual: el auxiliar de servicios. Portero, conserje y auxiliar pueden encargarse del acceso al edificio, atender incidencias o supervisar instalaciones, pero no son lo mismo ni tienen por qué estar sujetos al mismo marco laboral.
Entender la diferencia entre conserje y portero permite al presidente valorar qué necesita de verdad la finca antes de aprobar un gasto que puede mantenerse durante años. La clave está en 3 cuestiones fundamentales.
Portero, conserje y auxiliar de servicios: tres figuras que se confunden
El portero es la figura tradicional de las fincas urbanas. Su rasgo diferencial no es que abra la puerta ni que conozca a todos los vecinos, sino que dispone de una casa-habitación propiedad de la comunidad en el propio inmueble. El convenio madrileño sigue utilizando este criterio para diferenciarlo del servicio de conserjería.
Con el tiempo, muchas comunidades dejaron de reservar una vivienda al empleado. Así apareció la figura del conserje moderno, que realiza buena parte de las funciones tradicionales de portería, pero vive fuera. Por eso, cuando alguien pregunta cómo se le llama al portero de un edificio, la respuesta depende de este detalle: a nivel jurídico, en el convenio de fincas urbanas de Madrid, será portero si dispone de casa-habitación vinculada al puesto y conserje si no la tiene.
Tampoco hay un nuevo nombre oficial que haya sustituido a los conserjes. Se siguen llamando conserjes. Otra cuestión es que las empresas especializadas utilicen cada vez más la categoría de auxiliar de servicios para determinados trabajos de recepción, información, control de accesos o comprobación de instalaciones.
El auxiliar es una figura más polivalente que suele estar vinculada a empresas que prestan servicios para terceros. Puede realizar control de entradas, custodia de llaves, recepción de visitantes, comprobación de instalaciones y otras tareas auxiliares. El II Convenio estatal de empresas de servicios auxiliares reconoce expresamente esta categoría profesional.
Por tanto, hablar de conserje o portero, o utilizar la expresión portero conserje puede resultar práctico en una conversación entre vecinos, pero no siempre describe la relación laboral existente.
Funciones de cada figura en el día a día
En Madrid, portero y conserje comparten casi las mismas funciones cuando están contratados bajo el convenio de empleados de fincas urbanas. Entre ellas están la limpieza y cuidado de determinadas zonas comunes, la vigilancia ordinaria del inmueble, el control de las personas que acceden, la apertura y cierre del portal, la gestión de correspondencia y la recepción de paquetería dentro de su horario.
También pueden supervisar calefacción central, agua caliente, ascensores, montacargas, motores, cuartos de contadores o conducciones generales, siempre dentro de tareas de comprobación y sin sustituir a técnicos especializados. Si detectan una avería, su cometido es comunicarla y actuar preventivamente cuando exista peligro.
Entre las funciones de un portero también puede estar el traslado de los cubos colectivos de basura. La recogida individual de bolsas puerta a puerta solo resulta obligatoria cuando se ha pactado y da lugar al complemento correspondiente previsto en el convenio.
¿Qué es entonces lo que hace un conserje? A nivel operativo, casi lo mismo que el portero de comunidad tradicional. La diferencia continúa siendo que no ocupa una vivienda de la finca. En este post puedes encontrar las funciones del conserje en detalle.
El auxiliar de servicios tiene otro enfoque. Se suele concentrar en información, recepción, control de accesos, custodia de llaves, orientación de visitantes, comprobación de acreditaciones, circulación interior y supervisión básica del estado de las instalaciones.
Esto explica por qué los conserjes y porteros suelen estar más vinculados a la vida cotidiana de una finca residencial, mientras que el auxiliar encaja bien en edificios con flujos de entrada elevados, garajes, urbanizaciones, recepciones y espacios de uso mixto.
Diferencias legales según el Convenio Colectivo de Empleados de Fincas Urbanas de Madrid
La referencia esencial es el Convenio Colectivo de Empleados de Fincas Urbanas de la Comunidad de Madrid 2023-2025, código 28008125011993, publicado en el BOCM de 23 de agosto de 2023. Su vigencia inicial terminó el 31 de diciembre de 2025, pero el propio artículo 5 establece que seguirá aplicándose en todos sus términos hasta que se firme otro que lo sustituya. A septiembre de 2026 continúa siendo la referencia publicada localizada para este convenio.
El convenio reconoce dentro del grupo profesional de operarios las categorías de portero, conserje y vigilante de garaje. No incluye al auxiliar de servicios como categoría profesional.
La jornada completa quedó fijada desde 2025 en 39 horas semanales de trabajo efectivo, distribuidas de lunes a viernes. El salario base establecido inicialmente para 2023 fue de 1.250 euros mensuales, con una subida del 3% en 2024 y otro 3% en 2025. Los posibles incrementos adicionales dependían de que el IPC interanual de diciembre superara el 3%; el IPC fue del 2,8% en diciembre de 2024 y del 2,9% en diciembre de 2025, por lo que esos ajustes adicionales no se activaron.
Además existen complementos por número de viviendas, antigüedad, nocturnidad y determinados trabajos. El convenio fija, entre otros, un plus de nocturnidad del 6% del salario base y un complemento de antigüedad del 3% por quinquenio, con un máximo de ocho. Para el conserje y el vigilante de garaje contempla asimismo plus de transporte cuando concurren las condiciones establecidas.
La principal peculiaridad económica del portero es la vivienda. Su utilización constituye salario en especie y el convenio establece una valoración del 9% sobre el salario base, que debe aparecer correctamente reflejada en nómina.
Tabla comparativa portero, conserje y auxiliar de servicios
Esta tabla permite ver rápidamente qué cambia entre las tres opciones.
| Portero | Conserje | Auxiliar de servicios | |
|---|---|---|---|
| ¿Vive en el edificio? | Sí, cuando se aplica la categoría tradicional del convenio | No | No |
| Disponibilidad | Ligada a su jornada; vivir allí no implica servicio 24 h | Según jornada contratada | Muy adaptable mediante turnos |
| Funciones principales | Vigilancia, zonas comunes, instalaciones, correspondencia y tareas de finca | Prácticamente las mismas que el portero | Accesos, recepción, información y comprobación de instalaciones |
| Vía de contratación | Frecuentemente contratación directa de la comunidad | Directa o mediante empresa especializada | Habitualmente mediante empresa de servicios |
| Formación mínima | Sin titulación específica general; formación según riesgos y tareas | Igual criterio | Conocimientos necesarios para el puesto; formación específica si la función lo exige |
| Cobertura de sustituciones ante bajas | La comunidad debe organizarla si contrata directamente | Si es externo, puede quedar incluida por contrato | Normalmente organizada por la empresa prestadora |
| Coste orientativo mensual | Depende de salario, vivienda, complementos y sustituciones | En referencias públicas de mercado, una jornada completa externalizada puede moverse aproximadamente entre 2.000 y 3.100 € | Similar lógica por horas y turnos, con fuerte variación según cobertura |
| Rentabilidad para la comunidad | Interesante cuando existe vivienda y se quiere máxima continuidad | Alta para comunidades con servicio diario estable | Alta cuando prima la flexibilidad de horarios y funciones |
La mejor opción no tiene por qué ser la más barata, sino la que evita pagar horas o funciones que el edificio no necesita.
Qué figura elegir según el tipo y tamaño de tu comunidad
En un bloque de menos de 30 viviendas rara vez tiene sentido plantear una cobertura de 24 horas. Si el movimiento del edificio es reducido, suele funcionar mejor un conserje a tiempo parcial o un auxiliar en las franjas de mayor actividad. Mantener varios turnos para cubrir día y noche puede significar pagar una estructura desproporcionada respecto al uso real.
Entre 30 y 100 viviendas, un conserje estable suele ofrecer un buen equilibrio. Hay suficiente volumen de paquetería, proveedores, accesos e incidencias para justificar presencia diaria y, si además existen garajes o zonas comunes amplias, el puesto gana utilidad.
En comunidades de más de 100 viviendas y urbanizaciones cerradas es más habitual combinar horarios o utilizar varios profesionales. Aquí importan mucho el número de accesos, la piscina, los jardines, los garajes y la cantidad de proveedores. Los porteros de comunidades de vecinos tradicionales pueden seguir siendo útiles, pero los servicios organizados mediante turnos aportan mayor cobertura.
Los turnos rotativos no tienen por qué empeorar la calidad. El problema aparece cuando cada día trabaja una persona distinta sin información compartida. Con cuadrantes estables, protocolos, partes de incidencias y un responsable de servicio, se puede conservar continuidad incluso con varios trabajadores.
En edificios corporativos o mixtos suele encajar bien el auxiliar de servicios, porque pesan más la recepción, acreditación, atención a proveedores y control de entradas que el mantenimiento integral o las funciones tradicionales de un portero comunidad de propietarios.
Coste orientativo de cada opción
El precio final depende mucho más del horario y de las funciones que del nombre del puesto. Las referencias públicas para Madrid sitúan servicios de conserjería externalizados alrededor de 12 a 18 euros por hora en determinadas ofertas de mercado, aunque existen portales que muestran horquillas inferiores. Convertido a una jornada completa, esto permite entender por qué los presupuestos mensuales suelen superar los 2.000 euros antes de añadir noches, festivos o coberturas especiales.
La OCU ya obtuvo en 2021 presupuestos de entre 22.720 y 26.717 euros anuales para ocho horas diarias de lunes a viernes en una comunidad de 60 viviendas sin jardín ni piscina. Es una referencia anterior a las últimas revisiones salariales, por lo que resulta útil como comparación histórica, no como tarifa actual.
En un portero contratado directamente hay que valorar salario, Seguridad Social, complementos, vivienda cuando exista y sustituciones. En un servicio externo, la factura incorpora además organización, supervisión y cobertura de ausencias.
También puede alterar bastante el precio una eventual subrogación de personal, la antigüedad acumulada, la nocturnidad, los festivos o las funciones adicionales. Por eso, para saber cuánto cuesta un portero de comunidad de verdad, lo razonable es definir primero horario y tareas y solicitar después un presupuesto sobre esa realidad.
Combinar conserje fijo con refuerzos temporales
No siempre hay que escoger entre una persona fija o una plantilla variable. Existe una solución intermedia muy eficiente: mantener un conserje estable para el funcionamiento ordinario y recurrir a auxiliares de servicios cuando aumenta la carga.
Es habitual hacerlo durante vacaciones, bajas, temporada de piscina, obras, mudanzas masivas, eventos, periodos con mayor paquetería o momentos en los que hay que reforzar el control de accesos.
Así se conserva una persona de referencia para los vecinos sin sobredimensionar el servicio durante todo el año. Para muchas comunidades, esa combinación entre conserje y portero tradicional y personal de apoyo acaba siendo más práctica que intentar cubrir cualquier situación con una única figura.
Subrogación laboral cuando la comunidad cambia de empresa
Este es uno de los puntos que más errores genera. Cambiar de empresa de conserjería no significa automáticamente que el trabajador pase a la nueva compañía.
El Convenio de Empleados de Fincas Urbanas de Madrid no contiene una cláusula general que obligue a una empresa entrante a subrogar a los trabajadores de una contrata de conserjería. De hecho, el Tribunal Supremo ha analizado casos en los que se pretendía aplicar a conserjes la subrogación prevista en el convenio de limpieza y ha advertido que no se puede trasladar automáticamente una cláusula de un convenio distinto.
La situación cambia si concurren los requisitos legales de una sucesión de empresa conforme al artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores o si el convenio efectivamente aplicable a la empresa prestadora incorpora una obligación concreta de subrogación. Por eso hay que comprobar contrato, actividad real, convenio aplicable, plantilla adscrita y forma en que continuará el servicio.
Si el trabajador actual no quiere incorporarse a la nueva empresa cuando hay una subrogación legal, el presidente no puede limitarse a pactar que se quede fuera ni convertir la negativa en una solución informal. Hay que estudiar la situación laboral individual y documentar cualquier baja o decisión del empleado.
En Bluetietar, cuando entramos en un edificio que ya dispone de personal, revisamos antes la situación y gestionamos la subrogación cuando el convenio o la normativa aplicable la exige, evitando confundir la conserjería con las reglas específicas del convenio de limpieza.
Contratar conserje o portero para tu comunidad con Bluetietar
La diferencia entre conserje y portero parece pequeña hasta que llega el momento de contratar. El portero implica la existencia de vivienda en la finca; el conserje ofrece las funciones habituales sin residencia; y el auxiliar de servicios aporta una estructura más flexible para accesos, recepción y apoyo operativo.
La elección depende del tamaño de la comunidad, su presupuesto, el número de accesos, las instalaciones y las horas en las que realmente hace falta presencia.
En Bluetietar prestamos estos servicios con personal contratado directamente en plantilla, sin ETT, contamos con retén para cubrir bajas y vacaciones y gestionamos los procesos de subrogación cuando legalmente corresponden. Nuestra sede está en Pinto desde que empezamos en 2008, y disponemos de un seguro de Responsabilidad Civil con Mapfre superior al millón de euros.
Si necesitas una persona estable para atender vecinos, paquetería, accesos e incidencias, puedes consultar nuestro servicio profesional de conserjería para comunidades. Si el edificio necesita horarios variables, recepción o refuerzos en determinadas franjas, también puedes valorar la solución de auxiliares y control de accesos.