Cuidar de la calidad ambiental de tu jardín va más allá de contratar una empresa de multiservicios o una empresa de limpieza y mantenimiento para hacer las tareas propias del cuidado de este espacio. También es necesario que tengas en cuenta diversos factores que pueden ayudarte a mejorar tanto la belleza como la calidad ambiental y el valor ecológico de una zona verde.

¿Qué es la calidad ambiental?

Antes de empezar a trabajar sobre cómo puedes mejorar la calidad ambiental de tu jardín es importante que aclaremos qué significa realmente este concepto. Se trata, esencialmente, del equilibrio entre todos los elementos que forman parte de un espacio natural, y que facilita el desarrollo de los seres vivos aquí.

Más allá de una empresa de multiservicio

La calidad ambiental se ve alterada fundamentalmente por la acción del hombre. Por lo tanto, es importante que seas consciente de todo lo que puedes hacer para mantener tu jardín en perfectas condiciones.

Para empezar, ten en cuenta que la contaminación puede afectar de manera importante al desarrollo de las especies plantadas. Por lo tanto, es recomendable que pongas todas las barreras físicas posibles para que el espacio quede lo más aislado posible de la calle.

Igualmente, no olvides que el calentamiento global y el efecto invernadero existen. Por lo tanto, muchas de las especies que plantes pueden sufrir las consecuencias del cambio de temperaturas. Asegúrate de optar por plantas y árboles que sean extremadamente resistentes, para asegurar su buena calidad ambiental.

Plantar árboles para una buena calidad ambiental

Uno de los factores clave para garantizar una buena calidad ambiental en tu jardín es la plantación de árboles. Para ello, el primer paso es la elección de las especies más adecuadas. No pienses solamente en su estética ornamental. También debes valorar si tendrán suficiente espacio y sustrato de calidad para desarrollarse donde las quieras situar, así como si el clima será propicio para que crezcan adecuadamente.

Otro elemento a tener en cuenta para que los árboles de tu jardín puedan favorecer la calidad ambiental es la plantación. Si los vas a adquirir a raíz desnuda, los mejores meses para hacerlo son entre octubre y marzo.

A la hora de plantar, es importante cavar un hoyo estándar de 1 metro de ancho por 70 centímetros, así como añadir a la tierra un sustrato de plantación que aporte nutrientes y materia orgánica al suelo. Un buen truco a tener en cuenta es llenar el hoyo de agua para que se humedezca correctamente la tierra y pueda enraizarse adecuadamente.

Los beneficios de los jardines

Cuidar la calidad ambiental de un jardín es importante, no solamente porque puedas disfrutar de un espacio verde bonito y sano. Contar con enclaves naturales en un espacio urbano nos ofrece bienestar físico y emocional. Por lo tanto, mejora nuestra calidad de vida.

Los expertos en psicología ambiental apuestan por la importancia de tener espacios verdes de proximidad, en los que podamos relajarnos y disfrutar de la naturaleza sin tener que desplazarnos.

Además, si tu jardín tiene una buena calidad ambiental te ayudará a crear un entorno saludable a tu alrededor. Ten en cuenta que este tipo de espacios regulan la temperatura y la humedad, producen oxígeno y absorben la contaminación y los ruidos.

¿Cómo es un jardín con buena calidad ambiental?

El debate sobre cómo es un jardín con una buena calidad ambiental suscita diversas opiniones entre los expertos en ajardinamiento. La verdad es que no existe una solución perfecta para crear un espacio verde equilibrado, pero hay algunas opciones que merece la pena tener presentes si estás pensando en crear tu propio jardín.

Las plantas autóctonas son una buena opción para mantener el espacio bonito, sin gastar más agua de la cuenta y garantizando su adaptación. Igualmente, se recomienda aprovechar el agua del freático para facilitar el regado. Asimismo, también se recomienda que los jardines tengan diversidad de especies para mejorar su valor ecológico

En el caso de los árboles, cada vez más se estudian las características de cada especie para decidir cuál encaja mejor en cada espacio. Esto incluye el análisis de aspectos como el polvo retenido, el carbono fijado o el oxígeno producido. Merece la pena resaltar que las grandes ciudades son, en la actualidad, un medio hostil para que los árboles crezcan de manera adecuada. Las raíces se encuentran con muchos obstáculos para desarrollarse y, además, se producen numerosos problemas de limpieza.

Una de las grandes recomendaciones para conseguir un jardín con buena calidad ambiental es sustituir las especies problemáticas o deterioradas por otras que tengan una mayor capacidad de adaptación. De esta manera, se consigue crear también una mayor diversidad y crear pequeños ecosistemas de buen nivel ecológico.

¿La calidad ambiental de tu jardín es la adecuada? Sigue estos consejos para conseguir crear el espacio verde perfecto, tanto por equilibrio ecológico como por estética.