Cómo seleccionar un buen conserje

Los profesionales de la conserjería desempeñan una labor crucial en las comunidades de vecinos y los edificios profesionales en los que trabajan. Elegir conserjes excepcionales se convierte, por ello, en una cuestión fundamental para el correcto devenir de las mismas. Pero, ¿cómo puedes realizar una buena selección de conserje? ¿Qué labores desempeñan y, lo más importante, qué competencias y atributos les permitirán realizar correctamente su trabajo?

El perfil idóneo de estos profesionales multiservicios dista mucho de ser meramente técnico. Es cierto que suelen llevar a cabo tareas de mantenimiento y chequeo importantísimas, pero también son la imagen cotidiana del inmueble, la primera persona con la que los visitantes se encuentran en el edificio y, por ello, deben contar con competencias humanas cualitativas muy concretas. ¿Qué impresión te causa un conserje malhumorado, arisco y maleducado cuando entras por primera vez en un edificio?

Principales labores del conserje

De manera resumida, los conserjes se encargan de proyectar la imagen pública del edificio, velar por su seguridad y garantizar su correcto funcionamiento. Recuerda, además, que las características de cada inmueble determinan también algunas de las tareas asociadas a su actividad. Así, no es lo mismo asumir la conserjería de un escenario de oficinas, de un bloque de viviendas, de un hospital o de un colegio.

Vamos a ver, desde un punto de vista general, cuáles son las labores del conserje que han de realizar estos profesionales multiservicios.

Revisión de equipos y sistemas

Una de las ocupaciones cotidianas de estos trabajadores es supervisar y comprobar el buen funcionamiento de elementos como los ascensores o los extintores, por ejemplo. En caso de problemas, deben avisar inmediatamente a los gremios capaces de resolverlos. De igual modo, si alguna persona descubre un mal funcionamiento en el edificio, acudirá al conserje para que tome cartas en el asunto.

Tareas comunitarias generales

¿Quién cambia las bombillas o repara la lámpara del hall cuando se estropea? ¿Quién suele limpiar las escaleras y los pasillos, en caso de emergencia, o siempre, si no se tienen contratados los servicios de una empresa especializada? Efectivamente: el conserje. Estos trabajadores, además, pueden asumir otras funciones como cortar el césped en los jardines comunales, acondicionar o reparar las áreas de juego y recoger la basura.

Es habitual que se encarguen de activar y gestionar los sistemas de calefacción, por ejemplo, encenderlos y apagarlos, o comprar el combustible. En ocasiones, también asumen pequeños trabajos de mantenimiento para los vecinos y, casi siempre, asumen el control del gasto de los materiales y los equipos generales.

Comunicación y contacto

El primer contacto para los visitantes y los inquilinos es el conserje. Así, atienden y resuelven sus problemas, cuando está en su mano. Si no es posible, indican a quién se debe acudir en cada caso.

Supervisión y requerimientos especiales

Cuando hablamos de grandes conjuntos de edificios gestionados de manera centralizada, existen conserjes que supervisan las labores de otros profesionales de la conserjería. Además, en algunas ocasiones, como es el caso de los colegios, viven en el recinto y garantizan la seguridad general del edificio y su entorno. Así, cada día abren y cierran con llave los accesos, chequean las alarmas y los sistemas antiincendios y se aseguran de tenerlo todo en orden.

Qué valorar en un conserje

Por si debes afrontar un proceso de selección de conserje y estás algo perdido, te presentamos los atributos y las competencias que te ayudarán a escoger al mejor profesional posible.

Rasgos profesionales

1. Capacidad de comunicación, incluidas la escucha y la empatía. Este profesional va a estar en contacto con muchísimas personas, por lo que debe ser capaz de desenvolverse correctamente con ellas y entender sus solicitudes rápidamente.

2. Iniciativa personal. No olvides que, por lo general, no cuentan con una supervisión normalizada. Así, tu próximo conserje ha de ser capaz de trabajar por su propia cuenta cada día.

3. Destreza manual. Si no tiene los conocimientos y las habilidades precisas para desenvolverse en cada área, ¿cómo va a satisfacer vuestras demandas?

4. Organización. Su jornada laboral tiene una serie de horas y ha de ser capaz de sacarles el máximo provecho. Para ello, saber organizarse es imprescindible.

5. Buen estado de forma. Cualquier conserje pasa muchas horas al día de pie y realizando labores físicas, por lo que debe encontrarse fuerte y en forma.

6. Flexibilidad. Su trabajo presenta retos diferentes cada día. Lo mismo le exige atender a un cartero con una entrega urgente que gestionar un problema en la caldera central. Ha de saber adaptarse permanentemente.

7. Responsabilidad y confianza. ¿Qué feeling te ha producido el candidato? Si no te fías de él desde el primer momento, tal vez no lo hagas nunca. Asegúrate de contratar a una persona responsable, honesta y a la que confiarías el cuidado de tus hijos.

En resumen, al escoger el puesto de tu conserjería busca capacidad de organización, buen estado físico, dinamismo, capacidad de adaptación, comunicación, laboriosidad, competencias técnicas y prácticas, versatilidad, experiencia y, sobre todo, bonhomía. Contacta con nosotros si necesitas un conserje, ¡te ayudamos!

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